Descripción
Cuando me documentaba para La caída de los gigantes me impactó darme cuenta de que la Primera Guerra Mundial fue una guerra que nadie quería.
Ningún líder europeo de ninguno de los dos bandos tenía intención de que sucediera. Pero, uno por uno, los emperadores y primeros ministros, sin pretender la guerra, tomaron decisiones -decisiones lógicas y moderadas- que nos acercaron un pasito más a uno de los conflictos más terribles que el mundo ha conocido.
Y me pregunté: ¿podría suceder de nuevo?
VERA, UNA HISTORIA DE AMOR
BIENVENIDOS A LA LIBRERIA HYUNAM DONG
MEDITACIONES
ORGULLO Y PREJUICIO
SENTIDO Y SENSIBILIDAD (PANORAMA)
EL DIARIO DE ELISEO
EL TAROT DE ROHRIG
LOS COMPAS ESCAPAN DE LA PRISIÓN -2-
QUIDDITCH A TRAVÉS DE LOS TIEMPOS (ILUSTRADO) 

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